Soy la personita (apenas mido 1.47m ) que está detrás de la marca y estudio de bordado de Laslae Stitches; y también fundé la Escuela de Pintura a la Aguja (EPA).
Mi pasión por el bordado me ha llevado a crear piezas únicas y a compartir mis conocimientos con otros amantes de la aguja. Quédate por aquí si quieres conocer un poquito más
Laslae Stitches surgió durante la pandemia (2020), más aburrida que una ostra, no paraba de hacer mis “labores”. Por otro lado, quería enseñar las cosas que hacía en ganchillo y punto al mundo e hice una cuenta de Instagram.
Como no sabía que nombre ponerle me dijo mi pareja “Laslae – LAS LAbores de Elena” y ¡así quedó! (Cuando registre la marca se va a forrar)
Y, mi historia con el bordado viene de un año más tarde, el 2021, de un momento bastante particular y que nada tiene que ver con mi realidad actual: la oposición .
Mientras opositaba para trabajar como técnico de museos estatales aquí en España, me llamaba la atención el bordado pero, siempre me decía “cuando me saque la plaza aprendo a bordar”, porque claro, ya me conocía de sobra y sabía que cuando comenzara nunca iba a poder parar (fíjate ahora).
Hasta que un día dije “hasta aquí” y compré todo lo básico pero sin saber siquiera cómo se colocaba el bastidor en la tela. Compré varios cursos que no me enseñaron nada y, fui aprendiendo poco a poco sobre la marcha con muchos tutoriales dispersos.
Y, poco a poco, el bordado fue ocupando cada uno de mis posts en Instagram hasta lo que es hoy.
Pues, en mayo del 2022 (¡ya han pasado 3 años! ), mientras estaba de vacaciones forzadas esperando mi suspenso en la oposición (entre que hice el examen y supe que estaba suspensa hasta que me dieron la nota pasaron 2 meses muy intensos), una amiga me pidió que hiciera el retrato del perrito de otra amiga: Brandy. Este fue el inicio de todo lo que conlleva hoy Laslae Stitches.
Cuando vi en los ojos de mi amiga todos los recuerdos que vivieron ella y Brandy juntos, algo se activó dentro de mí.
Peeeero, como supe que había hecho un churro patatero (no me gustó nada el retrato, aunque para mi amiga era lo mejor del mundo ), compré el libro de Michelle Staub de “Pet Portrait Embroidery”, e hice el pug. Este me sirvió de terapia dedicándole más de 40 horas (48 para ser exactas) y aprendiendo muchísimo en el proceso.
A partir de aquí la magia fluyó y supe que me quería dedicar a hacer retratos de mascotas para siempre.
Poco a poco fui haciendo retratos, unos mejor que otros eso sí, y no paraban de decirme si enseñaba lo que hacía (“Tu talento tiene que enseñarse”, me decían). Así que me lié la manta a la cabeza y empecé a dar clases online, desarrollando un método y dándole sentido a todo lo que aprendí por ensayo y error.
Luego pensé, ¿por qué no hacerlo más accesible? Y así nació la EPA, la Escuela de Pintura a la Aguja , donde cada mes aprendemos a bordar con un nuevo proyecto, sacándole mucho jugo a todo tipo de animales, salvajes y domésticos. Si me estáis leyendo, chicas, ¡gracias!
Aquí bordo para conservar lo que el tiempo no debería borrar: soy una bordadora de recuerdos.
Mi misión es ofrecer la experiencia de conectar la memoria con la emoción:
A través de retratos bordados que inmortalizan a nuestras mascotas.
A través de la enseñanza del bordado como herramienta de expresión, calma y creatividad.
Quiero que cada puntada cuente una historia y cada persona sienta que puede crear o conservar algo que realmente importa.
Sueño con que Laslae Stitches se convierta en un referente en bordado emocional y pintura a la aguja, dentro y fuera de España.
Quiero seguir bordando retratos que emocionen, enseñando sin secretos, y creando una comunidad donde el arte se viva sin prisa y con intención.
Me gustaría ver mis bordados expuestos, colaborar con proyectos solidarios por los animales y seguir creciendo sin perder lo más importante: el respeto por lo que hago y por las personas que confían en mí.
¿Lo manifestamos juntas?